Jorge Luis Polanco, uno de los abogados de la defensa de los acusados, centró sus preguntas en la presencia de Adames en el establecimiento, sus comunicaciones con los hermanos Espaillat y las advertencias que realizó el día del desplome.
Adames narró el tiempo que tenía laborando en la discoteca Jet Set y las posiciones que ocupaba.
Durante el interrogatorio surgió además el nombre de Ricardo Espaillat, hijo de Antonio Espaillat. Adames señaló que lo conocía y recordó que el día de las actividades Ricardo se encargaba, entre otras funciones, de entregar las bebidas que serían selladas para identificar las botellas correspondientes a cada mesa.