XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

El patinaje de velocidad, la disciplina que Colombia convirtió en su patio trasero en los Centroamericanos

Santo Domingo, República Dominicana.- Este martes 28 de julio, la pista de patinaje de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 vuelve a ser escenario de una de las rivalidades más desiguales del ciclo olímpico regional: la que Colombia sostiene, prácticamente en solitario, contra el resto del continente en el patinaje de velocidad.

La disciplina no siempre estuvo en el programa de los Juegos. Su debut ocurrió en 1993, en Ponce, Puerto Rico, y desde entonces solo ha faltado una vez a la cita: en Maracaibo 1998, cuando el comité organizador venezolano la excluyó porque el país anfitrión no contaba con una federación nacional de patinaje. Fuera de ese paréntesis, la disciplina ha corrido de forma ininterrumpida durante más de tres décadas, consolidándose como una de las pruebas más codiciadas del medallero para países como México, Colombia, Venezuela y la propia República Dominicana.

¿Y quién manda ahí? Colombia, sin discusión. La historia reciente lo confirma con números que rozan lo absurdo: en San Salvador 2023, la delegación cafetera se quedó con 13 de las 14 pruebas en disputa, un 93% del oro disponible en la modalidad. Ese dominio le permitió, por primera vez en la historia del evento, escalar hasta el segundo lugar del medallero general, superando a Cuba. Nombres como Alexandra Vivas —la patinadora colombiana con más medallas acumuladas, 14 en total— o Jorge Luis Cifuentes y Cecilia Baena, con ocho títulos cada uno, forman parte de un linaje que hoy continúan patinadores como Kollin Andrea Castro y Juan Jacobo Mantilla, ambos vigentes campeones del mundo.

Para esta edición en Santo Domingo, la delegación colombiana llega respaldada por 42 títulos mundiales repartidos entre sus cuatro representantes en velocidad, y este martes tiene en juego cuatro medallas de oro, entre ellas la final de los 15,000 metros masculino que se disputa hoy. No es una prueba cualquiera: es la distancia de fondo que históricamente ha definido a los patinadores más completos del certamen, y donde Colombia suele imponer ritmo desde temprano.

En resumen: lo que comenzó como una disciplina de nicho en Ponce 93′ terminó convertido en una de las minas de oro más confiables del deporte colombiano en la región, y todo indica que Santo Domingo 2026 no será la excepción. Con el nivel mostrado por su equipo y el peso de sus campeones mundiales sobre la pista, la final de los 15,000 metros de hoy tiene a Colombia como favorita clara para subir, una vez más, a lo más alto del podio.